Historia

150º aniversario del ferrocarril
urbano Barcelona - Sarrià
Los orígenes de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) se sitúan en el tiempo a la par que los orígenes del ferrocarril en el país. La primera solicitud de concesión del ferrocarril de Barcelona a Sarrià se pidió en el año 1851, tres años después de la inauguración de la primera línea Barcelona - Mataró.
El tren de Sarrià inicia su historia en el 1863, al mismo tiempo que el Metro de Londres. Se trataba de una pequeña línea de 4,6km de longitud, construida en ancho de vía ibérico de 1672mm, que salía de donde hoy se encuentra la plaza de Catalunya, entonces a las afueras de la ciudad, y cruzaba la llanura de Barcelona pasando por los pueblos de Gràcia, Sant Gervasi y llegaba a Sarrià, a los pies de la montaña de Collserola. El nuevo ferrocarril daba respuesta así al deseo de comunicación de los pueblos de alrededor de la ciudad de Barcelona y fue un factor principal en la urbanización de los alrededores, cuando la ciudad empezó a extenderse por la llanura guiada por el proyecto pionero de planificación urbana inspirado por el ingeniero Ildefons Cerdà. Así, este tren puede ser considerado como uno de los primeros ferrocarriles urbanos de Europa.
Durante varias décadas, los trenes de Sarrià fueron remolcados por locomotoras a vapor y estaban formados por pequeños coches de madera. Pero en el siglo XX, con el desarrollo gradual del Eixample, el viejo tren pasó a ser anacrónico. En 1905 la compañía decidió proceder a una reforma en profundidad: el itinerario se cambió a ancho internacional de 1.435mm y, a la vez, la tracción vapor se sustituyó por la electrificación. De esta manera, el tren de Sarrià se convirtió en el primer ferrocarril eléctrico en Catalunya.
El crecimiento progresivo de Barcelona condujo a la absorción de los pueblos circundantes entre 1897, y posibilitó la extensión del ferrocarril de Sarrià con una nueva línea a partir de Tres Torres, que subía directamente a los pies de la montaña de Collserola donde conectaba con el funicular de Vallvidrera, que se había inaugurado en 1906 a cargo de la misma empresa.
La conversión del tren de Sarrià en la red suburbana tal como se conoce hoy en día se inició en 1912, cuando el ingeniero Carles Emili Montañés mostró la necesidad y la viabilidad de un medio de comunicación entre Barcelona y el Vallès. Asociado con Frederick Stark Pearson, en 1912 fundaron la "Compañía de los Ferrocarriles de Cataluña", con la que se inició la excavación del túnel debajo de la montaña de Collserola permitiendo la ampliación de la red urbana hacia las ciudades de Terrassa y Sabadell.
Estación de Barcelona del "Ferrocarril de Barcelona a Sarriá", poco después de 1863, situada al principio de la calle Pelai, en el chaflán que, con el tiempo, se convertiría en el número 1 de la plaza de Catalunya.
La estación de La Bonanova hacia 1890, poco después de su apertura en 1887. El tren de 5 coches de 1 ª, 2 ª y 3 ª clase acaba de salir de la estación, proveniente de Barcelona, y se dirige hacia Sarrià.
La locomotora número 9 en el taller de Sarrià, probablemente alrededor de 1890. Esta locomotora fue construida por Sharp & Steward de Manchester, Gran Bretaña, en 1876, y prestó servicio hasta la electrificación de la línea.